El trauma infantil deja cicatrices duraderas que moldean nuestras vidas de manera profunda. En esta publicación, reflexiono sobre mis propias experiencias al presenciar eventos aterradores cuando era niño y cómo esos recuerdos han influido en mi vida adulta. Al compartir esta historia, espero animar a otros a reconocer su propio dolor y comenzar el viaje hacia la curación.


